sep
10
2013

Paulo Freire: Pedagogía de la liberación

Paulo Freire

Fue un educador brasileño y un influyente teórico de la educación. Nació en Recife, Brasil, el 19 de septiembre de 1921.

Hijo de una familia de clase media pobre de Recife, conoció la pobreza y el hambre durante la Gran Depresión de 1929, una experiencia que formaría sus preocupaciones por los pobres y que le ayudaría a construir su perspectiva educativa. Estudió filosofía y psicología del lenguaje, al mismo tiempo, en la Facultad de Derecho. A nivel laboral, trabajó principalmente entre los pobres que no sabían leer ni escribir.

Fue parte del primer Consejo Estatal de Educación de Pernambuco y en 1961 fue nombrado Director del Departamento de Extensión Cultural de la Universidad de Recife. Dos años luego, realizó su primera experiencia educativa de grupo, dentro de la Campaña Nacional de Alfabetización, logrando la alfabetización de 300 trabajadores rurales en mes y medio.

Luego, víctima del golpe militar de 1964, Freire tuvo que abandonar su actividad ya que la consideraban como ‘subversiva’ (otro intento para acallar y silenciar). Motivado por esto, se refugió en Chile, donde participó en diversos planes del gobierno de Eduardo Frei. En este mismo país es donde escribe Pedagogía del oprimido, cuyo texto no es bien visto por autoridades de allí.

Pasó por la Universidad de Harvard, colaborando con los grupos dedicados a la reforma educativa en los ámbitos rurales y urbanos. Viajó a Ginebra y trabajó en los programas de educación del Consejo Mundial de las Iglesias. Y luego regresó a su país donde ejerció la docencia en dos universidades. Fue secretario de educación en Sao Paulo, recibió el premio internacional ‘Paz y Educación’ de la UNESCO y fue investido doctor honoris causa por  muchas universidades de todo el mundo.

En 1967 Freire publicó su primer libro, Educación como práctica de la libertad. Y su famoso libro La pedagogía del oprimido, fue publicado en inglés y en español en 1970.

Murió en Sao Paulo, 2 de mayo de 1997.

Obra

Paulo Freire es un importante y gran referente dentro de la educación, llegando a ser catalogado como uno de últimos pedagogos que han analizado la problemática educativa desde un punto de vista integral.

Si deseamos definir el trabajo y aporte de Freire en la educación pedagógica, debemos mencionar que para él la pedagogía es la base indispensable y necesaria para concienciar a las personas y conducirlas a un mejor futuro, a un progreso y a su liberación. En este pensamiento, mucho tiene que ver la situación de su lugar de nacimiento, pues allí la marginación, el desempleo, el hambre y el analfabetismo inundaban las calles. Muchas personas, cerca de la mitad de los habitantes de toda la región, vivían en situaciones deplorables. Frente a esta visión, Freire rompe con ciertos modelos y centra su estudio y trabajo en este grupo de personas, a los cuales quería educar para que logren liberarse de la situación en la que estaban sumergidos. Y es a través de sus obras y aportes, que quiere modificar dicha situación por medio de un proceso educativo dialéctico, donde el hombre sea un agente de su propia liberación. La educación siempre debe partir de la realidad que rodea a cada hombre.

Así mismo, dentro de estos objetivos, el empleo de los medios toma protagonismo. Se trata de llevar la palabra y lo que acontece a esta gran mayoría que vive ajena a muchos derechos, como, por ejemplo, llevar la radio a zonas de difícil escolarización. Para que se identifique el verdadero valor que Freire le otorga a los medios, se puede englobar una frase que deja claro su valor: “Los medios son un instrumento cultural de primera magnitud para romper el retardo de amplias capas sociales, para devolver la palabra al ignorante, que es la negación del derecho de expresión y el origen de la cultura del silencio”.

Aportes

La educación como práctica de la libertad: Resume el empleo de la educación para desarrollar la libertad de las personas, mencionándose cómo planea llevar adelante la educación liberadora. En este sentido, tres ideas centrales aparecen: la relación educador educando, los niveles de conciencia y el rechazo de la educación bancaria, que a su vez llama como “educación pasada de moda”, que vuelve a los seres humanos pasivos y los aleja de comprender por ellos mismos su entorno dejando que otros le implanten las ideas.

Pedagogía del oprimido: Aquí realiza un estudio y análisis de las causas que oprimen a un hombre y cómo hacer para dar vuelta dicha situación. Además sostiene que la educación debería ser horizontal en la relación entre el alumno y su profesor, creando conciencia en el propio individuo acerca de lo aprendido y no siendo solamente un agente de recepción de conocimiento, sino también de discusión y diálogo con una fuerte dosis de reflexión acerca de su propia realidad.

El vocablo liberación, en la teoría de Paulo Freire, pretende que los seres humanos en formación se reencuentren con su valor digno primario, es decir se quiere que el hombre como tal regrese a su posición de creador y actuante en la cultura de donde es integrante. No todo se trata de conocimiento en este punto, si bien el ser humano puede aprender a leer y escribir en ese mismo proceso está inmersa la oportunidad de aprender conjuntamente también a ser quien pueda dominar su vida y analizar, por medio de la reflexión, lo que ocurre en su realidad.

Extensión o comunicación: Contiene profundas críticas a las tradicionales formas y campañas de alfabetización, las cuales Freire considera que adolecen de graves y grandes faltas. Además, mantiene que la educación debe actuar como un proceso constante de liberación del hombre, en donde los individuos se transformen en seres de relaciones con su entorno. Adicionalmente, mantiene que es a través del diálogo entre maestros y estudiantes como sujetos que están en intercambio, que se podrá transformar y crear saberes por medio de una praxis reflexionada.

Algunas de sus máximas

  1. Enseñar exige saber escuchar.
  2. El estudio no se mide por el número de páginas leídas en una noche, ni por la cantidad de libros leídos en un semestre. Estudiar no es un acto de consumir ideas, sino de crearlas y recrearlas.
  3. Solo educadores autoritarios niegan la solidaridad entre el acto de educar y el acto de ser educados por los educandos.
  4. Todos nosotros sabemos algo. Todos nosotros ignoramos algo. Por eso, aprendemos siempre.
  5. Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra.

Waldylei Yépez

Acerca del autor: Waldylei Yépez

Escritora y Webmaster.

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